Reseña Encuentro Clínico APPR: «Una Serpiente en la consulta: la encarnación (embodiment) del odio en el análisis”

El pasado 27 de abril llevamos a cabo el primer Encuentro Clínico APPR de este año. La jornada giró en torno al texto «Una serpiente en la consulta: la encarnación (embodiment) del odio en el análisis». Este trabajo lo preparó nuestra colega Patricia Barroilhet para el congreso de la IARPP celebrado en Toronto del 7 al 10 de mayo de 2026 y lo ofreció generosamente a nuestra instancia de reflexión.  

El texto de Patricia explora la encarnación del odio dentro del proceso analítico, a partir del conflicto de una paciente con una madre que la descalifica de manera persistente. A través del mecanismo de identificación proyectiva, esta dinámica sitúa a la terapeuta en una posición clínica particularmente exigente. Se exponen con claridad los aspectos transferenciales y contratransferenciales que se movilizaron en el proceso y las referencias teóricas que orientan y enriquecen la comprensión del caso. 

Con autenticidad y valentía el texto da cuenta del modo en que el odio se desplegó en la experiencia analítica. Ello fue el estímulo para un rico y fluido intercambio sobre las demandas al terapeuta y la diversidad de afectos movilizados por experiencias contratransferenciales. Discutimos cómo, como terapeutas, a menudo nos convertimos en el medio para que los pacientes experimenten sentimientos que aún no se permiten sentir. De este modo, hemos de estar atentos a estos afectos, que también pueden encontrar su medio de expresión en nuestro cuerpo y fantasía. Identificamos incluso sentimientos difíciles de nombrar, así como sentimientos que muchas veces desafían nuestra omnipotencia como terapeuta. En el plano técnico, debatimos sobre las posibilidades de una psicoterapia con cierre predefinido frente a una comprensión de la terapia como una indagación siempre abierta e inacabada. 

Conscientes de que nuestro quehacer siempre involucra cuestiones éticas, la reflexión se amplió naturalmente hacia temas de gran resonancia actual, como lo intolerable de la maldad y la perversión. Cuestionamos también la polarización entre maldad y bondad, así como la representación social del «buenismo» del psicólogo y las exigencias de bondad asociadas al rol materno. Reflexionamos sobre las implicancias de estas percepciones para el psicoanálisis, una disciplina que no se basa en verdades absolutas. La conversación fue enriquecida por la participación entusiasta de los asistentes, fluyendo hacia diversos tópicos y nutriendo nuestra reflexión común. Este encuentro dejó resonando en nuestra mente compartida interesantes interrogantes, todo gracias al valioso aporte de nuestra colega.

Ximena Castro